Universidad de Chile deja partir a su crack por nuevos problemas

En marzo de este año, Universidad de Chile dio un pequeño golpe al mercado al fichar a Anton Guerrero, volante chileno-sueco de sólo 16 años que hace rato era figura en el fútbol escandinavo.

El pequeño volante mixto, quien ya cumplió 17, llegó a Santiago como parte del proyecto Sangre Chilena FC y de inmediato captadores del conjunto azul se interesaron en él. La negociación fue rápida y todos estaban felices, hasta que la FIFA se metió entremedio.

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El máximo organismo del fútbol mundial prohíbe transacciones entre clubes internacionales con jugadores menores de edad, por lo que Anton estuvo casi un año sin poder mostrar sus cualidades en el torneo juvenil del país. Los azules ya habían perdido a comienzos de año por la misma situación al boliviano Moisés Villarroel.

La desesperación fue creciendo, principalmente en el jugador, hasta que el representante de Guerrero y la U acordaron una salida, claro que sólo momentánea. El mediocampista jugará cedido en el Skene IF de Suecia hasta que cumpla 18 años, pues ahí deberá volverá a Chile para al fin debutar con la camiseta azul y posiblemente en el primer equipo.

Anton dejó el país este miércoles, pero antes quiso despedirse en su cuenta de Facebook. “Después de todo lo que ha pasado, llegué a la conclusión de que lo mejor para mí es jugar, ya sea en Chile o en Suecia. No quería romper mi contrato con el club, así es que se nos ocurrió la mejor solución posible… Estoy emocionado, ya no puedo esperar más para volver a jugar un partido. ¡Chile, nos vemos el próximo año”, escribió Anton, quien espera algún día llegar a la Roja tal como lo hizo su amigo Miiko Albornoz, uno de los tantos futbolistas chileno-suecos.